Antes de los Frutos rojos y Chocolate
Actualizado: hace 6 días

Andrew regresa hoy. No recuerdo haber estado tan lejos de él, tampoco por tanto tiempo. No se qué se supone que se hace cuando alguien regresa. Decirlo así suena como el típico regreso de las películas de guerra; la mujer que corre a los brazos de su esposo ¿Debería llevar un regalo?
Mamá me dijo que el mejor regalo es estar ahí para cuando vuelva. Sí creo que el acompañamiento es de las mejores cosas que uno puede hacer por un otro. Digo, prestar tiempo y presencia a alguien a quien aprecies es una forma noble de expresar afecto, pero volver a verlo merece algo diferente. No creo tener tiempo de conseguir algo "diferente". Tendré que hacerle caso a mamá.
Seguro volverá cansado del viaje y las escalas. Andy siempre fue de los que se cansaba en los viajes largos, aún si en el camino duerme. Y seguro tendrá jet lag. Creo que lo mejor que puedo hacer es no acribillarlo con tantas preguntas, o al menos no con más de las que seguro le harán.
Empecé a escribir hoy por su regreso y lo mucho que me emociona, pero también porque me siento egoísta. Desearía tanto que venga a dormir a casa después de su regreso o que salga cinco minutos conmigo al café de siempre. Hoy lo quiero conmigo, pero no puedo, hay más personas que también lo quieren cerca. Mañana tampoco podré pedirle vernos, seguro deshará su valija y amigos de la familia irán a verlo para seguir hablando de Austria.
Yo sé que me invitará pronto, ya me lo dijo, pero no es la clase de cercanía que deseo de verdad con él. Creo que quiero recuperar nuestras juntadas, eso es todo. Deberán esperar en todo caso.
Mientras, debo enfriar la cabeza. Seguro hablará de este amigo que hizo en Austria y sentiré el típico malestar en el estómago. No quiero arruinar su regreso o brunch con su familia porque este nuevo amigo me hace sentir inseguro. Tampoco sé bien qué haré para no apestar a celos cuando hable de él si es que lo hace.
No, no debería pensar así. Yo voy por Didi, porque quiero verlo, escucharlo y volver a sentirlo cerca. Voy por él y nada más que él... podría llevarle mi chaqueta como "regalo". El lunes seguro me la devolverá. Qué suerte que está lavada.




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